El Rapao, noria y autogiro, en Lorquí

Rapao

Haciendo el recorrido de las norias de palas en su reducto natural, el cauce del Segura, tuvimos la fortuna de encontrarnos en Lorquí con uno de sus entusiastas cronistas, el amable y generoso historiador Carmelo Martínez.

Lorquí ha restaurado con esmero dos de las hasta doce norias que llegó a tener. La de la calle de las Norias, al final del casco urbano, se ha convertido en otra cosa, hasta se han permitido libertades modernistas. En cambio la del Rapao sigue alegre y parsimoniosa en su entorno y función. Le debemos a Carmelo que nos hiciera notar que las chimeneas de la antigua fábrica conservera que se ven debajo de los arcos del canal son las de la familia De la Cierva.

En la Casona de aires mudéjares pasaba la familia del inventor largas temporadas. Más de algún perfeccionamiento del autogiro de Juan de la Cierva se pergeño en estas tierras y bajo el lento girar de la gran rueda del Rapao.

En algún momento las palas verticales de las norias se las tuvieron que ver con las horizontales del autogiro: las viejas norias pegadas al terreno siguieron inmunes a la tentación de hacer mundo de su inquieto heredero.

LorquiCierva

 

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2 comentarios to “El Rapao, noria y autogiro, en Lorquí”

  1. No comprendo la relación de la noria con el autogiro, a no ser que sea por la tecnología de los engranajes, dado que a estas ruedas verticales movidas por energía hidráulica se les podía conectar otras ruedas en la parte superior de forma horizontal.

    Una cosa que me llama la atención de estas norias murcianas es que no me parecen norias. Es decir no veo por ninguna parte lo recipientes que recogerían el agua del fondo y lo soltarían a partir de la zona superior en el canal que lo llevaría a los campos. De niña vi muchas veces funcionar la noria de mi abuelo, hasta que decidió comprar una bomba de agua, e incluso la hice funcionar empujando ¿los mástiles? no se como se llamaba aquellos largos palos horizontales a los que uno de ellos se enganchaba al mulo. En este caso son recuerdos realmente remotos.

    Estas norias murcianas o han perdido los recipientes o funcionaban de otra manera, dado que más parecen las ruedas vitrubianas de un gigantesco molino hidráulico.

  2. angelrequena Says:

    La asociación está basada en el movimiento giratorio y la coincidencia espacial. Solo se pretende la evocación sentimental del contraste entre un artificio moderno y la tecnología tradicional de la noria.
    Los cangilones de las norias de sangre eran cerámicos o de madera, si bien en la última época fueron sustituidos por latas de conservas recicladas. En la noria árabe de palas el cangilón (arcaduz) va integrado en la rueda: el recipiente es el hueco de la corona exterior dividida en sectores; un agujero permite la entrada de agua y la suelta cuando llega arriba.
    El madero al que va sujeto el mulo, el burro o el buey se llama “mayal”. En Marrakech vi funcionar una noria tirada por un camello.

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