Los sistemas del mundo en la Biblioteca Nacional de Austria en Viena

Como el viajero disfruta de sus visitas más por la ensoñación puesta en marcha por lo visto que por las propias sensaciones, en la Biblioteca Nacional de Austria se tiene la oportunidad de rememorar la polémica por los sistemas del mundo: el geocéntrico de Ptolomeo y Aristóteles, el heliocéntrico de Copérnico y el mixto de Tycho Brahe.

Giordano Bruno quemado en la hoguera, Galileo condenado y Descartes callado por miedo muestran como las polémicas científicas pueden ser peligrosas pero también que la razón puede terminar triunfante.

La historia simplificada tiende a presentar hoy como evidente el sistema heliocéntrico pero el mismo Copérnico se cuido de plasmarlo como un mero modelo matemático que simplificaba “algo” el tan saturado modelo ptolomeico con tantos epiciclos, ecuantes y deferentes.

Resulta curioso el poco éxito del sistema híbrido de Tycho Brahe, el Sol y la Luna alrededor de la Tierra pero los planetas, las estrellas errantes, podían girar alrededor del Sol. El sistema de Brahe simplificaba matemática lo cálculos y solucionaba el gran problema del heliocéntrico: no se apreciaba paralaje de las estrellas. Si no hay paralaje la Tierra no podía moverse, la alternativa era el inconcebible universo infinito. El paralaje existe pero es tan pequeño que los primitivos instrumentos no podían apreciarlo.

Un bello libro de Brahe de 1611 aparece abierto en una vitrina mostrando como la escenografía mundana: el Sol gira con centro en la Tierra pero los planetas cercanos Mercurio y Venus son sus satélites.
No ha pasado un siglo de la condena Galileo (1533) y el pintor de corte Daniel Gran (1730) ya representa el Sol ocupando el centro en la muy católica Austria.

El mismo pintor en otro lugar muestra un anillo astronómico ¡con la Tierra en el centro! Para los usos habituales como la hora el modelo geocéntrico era suficiente y más sencillo.

Cuatro grandes globos del gran artífice veneciano Vincenzo Corenelli (1693) ocupan las esquinas del crucero. El diámetro es de 110 cm; dos son celestes y los otros dos terrestres.

Una respuesta to “Los sistemas del mundo en la Biblioteca Nacional de Austria en Viena”

  1. Ja, ja, ja, simpático: ” Como el viajero disfruta de sus visitas más por la ensoñación puesta en marcha por lo visto que por las propias sensaciones”. Siempre es necesario soñar para vivir con los Rayos del Sol que es el Padre Celestial, y éste le da todo los conocimientos a los matemáticos. Conocimientos claros celestes. Preciosos tanto la esfera, las pintura y el libro.

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