Juan Caramuel en Vigevano

Juan Caramuel Lobkowitz (Madrid, 1606 – Vigevano, 1682) fue un monje cisterciense, lingüista, lógico y matemático. Niño superdotado, mantuvo su inmenso interés en múltiples campos del saber. Aparte de las lenguas europeas escribía en hebreo, árabe y chino.

Caramuel estudió en la Universidad de Alcalá de Henares y después en Lovaina. Mantuvo correspondencia con figuras tan notables como Descartes, Gassendi y Kircher. Realizó encargos para la corona y acaba ejerciendo de obispo en el Reino de Nápoles y en Lombardía. Muere como obispo de Vigevano, población situada a unos 30 kms tanto de Pavia como de Milán.

Como matemático dejó interesantes tratados como Mathesis bíceps (1670) y Cursus mathematicus (1667–1668). Escribe sobre probabilidad, pionero en numeración en base 2 y otras, desarrolla sus propios logaritmos tomando lo mejor de Neper y Briggs, modifica las regletas de la rabdología de Neper…

Vigevano queda un poco a desmano pero merece la pena la visita de su bonita Piazza Dúchale, de origen renacentista pero precisamente remodelada por el propio Caramuel que, además, diseñó la fachada curva de la catedral que cierra la plaza. La estatua del ilustre obispo matemático se localiza al otro extremo.

3 comentarios para “Juan Caramuel en Vigevano”

  1. Oscar Ferro Says:

    Con todos los idiomas que manejaba era casi inevitable que se escribiera con Kircher; esa clase de genios no tienen muchas personas con las que hablar.

    ¡Y qué bella es esa fachada curva! Una hermosura.

  2. Oscar Ferro Says:

    Lo que son las casualidades, poco tiempo después de leer esto me lo encontré de nuevo a Caramuel en este artículo de Nicola Severino sobre las horas planetarias (https://www.academia.edu/39911290/LE_PRIME_IMMAGINI_DELLE_ORE_PLANETARIE_1_SECONDO_GIOVANNI_DI_SACROBOSCO?email_work_card=view-paper), que al parecer casi nunca fueron utilizadas del modo que las definía Sacrobosco.

    Resulta que nuestro amigo Caramuel escribió un libro de curiosidades gnomónicas con el asombroso título de “Solis et Artis Adulteria” (https://books.google.com.ar/books?id=r8tlAAAAcAAJ&printsec=frontcover#v=onepage&q&f=false) donde por fin aparecen trazadas las líneas horarias elípticas de esas elusivas horas planetarias de Sacrobosco. Debe haber sido uno de los pocos gnomonistas que se ocupó de este asunto.

  3. angelrequena Says:

    Muy interesante. Caramuel rastreaba y repensaba. Gracias.

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