El horologio de pies de San Pedro de la Nave

horologioLa iglesia visigótica de San Pedro de la Nave fue salvada de las aguas del nuevo pantano del Esla y trasladada piedra a piedra al vecino pueblo de Campillo (Zamora). Gracias a Manuel Gómez Moreno no solo se conservan algunos de los bajorrelieves prerrománicos más valiosos, también el único reloj de pies grabado en piedra. Solo para contemplar a Daniel en el pozo de los leones o el sacrificio de Isaac merece la pena acercarse. El horologio supone la culminación del placer.

La sombra de una persona cambia según la latitud, la hora y la época del año, al mediodía es máxima en el solsticio de invierno y mínima en el de verano. Este simple hecho nos permite tabular los datos para utilizarlos como reloj.

Durante la baja edad media se usaron profusamente las tablas de pies para calcular la hora, especialmente en los monasterios con fines litúrgicos.

Las tablas tienen su origen en Palladio Rutilio Tauro Emiliano, un polígrafo tardorromano del siglo IV. Más tarde son recogidas en las Etimologías de Isidoro. Palladio utiliza la correspondencia de la altura de una persona como siete veces el largo de su pie. Para una latitud fija del lugar se hace una tabla de doble entrada: meses (simetría enero/diciembre, febrero/noviembre, etc) y longitud de la sombra para cada hora. Los monjes visigodos y mozárabes utilizaron habitualmente este sistema horario.

Para conocer la hora basta ponerse al sol, y contar cuántos pies mide tu sombra.

Reloj de VigilaLas tablas de pies aparecen en distintos códices medievales. Reproducimos el Vigiliano de Albelda (976), el mismo que transcribe por primera vez las cifras actuales. Al dibujo del códice acompaña un precioso poema en latín que reproducimos traducido parcialmente:

Si algún curioso quiere conocer exactamente la hora, en un momento dado, mida la sombra de su cuerpo, dando la espalda al sol, en las diversas posiciones. Si el cielo está nublado, hay que escuchar atentamente al gallo, y así orarás siempre al Señor en las horas convenidas.

El reloj se encuentra a más de dos metros de altura, debajo del friso, y recibe más luz por la tarde, como señala con pasión el encargado de la iglesia. Hemos indicado con una flecha su localización en el presbiterio izquierdo. La grabación fue interrumpida y solo muestra enero/diciembre y febrero/noviembre.  La lectura es sencilla: para enero,  a las horas I y XI,  la sombra mide XXVIII pies.

S Pedro Nave

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Una respuesta to “El horologio de pies de San Pedro de la Nave”

  1. Teresa Cabarrush Says:

    ¡Muy interesante el artículo, de las tablas no sabía nada!, preciosa iglesia. Llamativo: ” La sombra de una persona cambia según la latitud, la hora y la época del año”, todo es cambiante en la vida, más bien casi todo, hay cosas permanentes en el tiempo sin ser cambiantes.

    ¡ Que preciosidad, Señor Requena!: ” Si el cielo está nublado, hay que escuchar atentamente al gallo, y así orarás siempre al Señor en las horas convenidas.”.

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